Haru Ichiban: Las cuatro en raya en versión Zen…

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Haru Ichiban: Las cuatro en raya en versión Zen…
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Hoy, en nuestras recomendaciones de juegos de mesa, toca dedicarle unas palabras a una curiosa creación que bebe directamente del clásico Conecta 4 y similares: Haru Ichiban.

Su título, que vendría a significar algo así como “viento de primavera”, ya nos quiere dar una pista de por dónde va la variante que propone respecto al clásico de las cuatro fichas en línea. Y es que aquí se introduce una bella ambientación y algo de temática de fondo: Dos jardineros imperiales compiten por crear el mejor jardín posible, haciendo florecer sus nenúfares antes que el otro, además de creando una composición determinada.

Esta composición, que tolera y puntúa con combinaciones de flores de 4 y 5 piezas en distintas posiciones, nos hará llegar hasta lo más alto del marcador (5 puntos) y vencer al otro jardinero.

La mayor diferencia y la vuelta de tuerca se encuentra en los turnos de los jugadores, que comienzan mostrando una de sus fichas (llevan en el reverso un valor impreso) y según el número obtenido se convierten en jardinero mayor o jardinero menor.

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El mayor elije dónde colocar su ficha con total libertad y dónde colocará la suya el jardinero menor al comienzo del siguiente turno, pero el menor podrá desplazar las flores y los nenúfares (recordemos que están sobre el agua y que se supone que los mueve el viento) para desbaratar la colocación del rival o para favorecer su combinación de fichas.

De inicio parece simple (en realidad, es un juego tremendamente sencillo), pero cuando se comprende que es igual de estratégico e importante jugar a ser el jardinero mayor o menor, según nuestros intereses o los de el rival, y colocar las fichas, nos damos cuenta de que existe un componente táctico extra, y muy de agradecer, en comparación con Conecta 4.

Se trata de un “Filler”, por lo que está destinado a partidas rápidas (entre 20 y 30 minutos) y a no saturar con multitud de elementos. Es elegante, tiene un componente “cerebral”, el acabado visual es precioso y funciona una vez sobre la mesa.

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De su autor, Bruno Cathala (7 Wonders, Cyclades, Madame Ching…) poco se puede decir: es un genio en lo suyo, y aunque ha optado por una simpleza mecánica más leve que en otros de sus juegos, ha dado en el centro de la diana.

Si buscáis un juego de “dobles” que sea sencillo pero que posea cierto regusto táctico, Haru Ichiban es una gran opción. Indicado principalmente para jugones que empiezan en esto de los tableros y de las cartas. Es un buen juego para iniciarse en estas lides. (Es fácil de encontrar por menos de 20€)

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